Esa es una pregunta que, en los últimos meses, he visto que se hace más la gente. Por redes sociales, por medios escritos, videos o audio. Estamos utilizando todos los medios posibles, para repetir incansablemente esta pregunta. ¿Hasta cuándo? Pero para las personas que ya tenemos un poco más de edad que el promedio, podríamos traer a la mente varios personajes de la vida pública que ya no están en plano terrenal y que se planteaban esta misma pregunta, hace más de 30 años. Lo que me lleva a pensar, que no se ha hecho nada al respecto. Y me podría generar otra pregunta más específica aún y más concreta; ¿Por qué? Y esta me parece mucho más compleja de contestar que la anterior y desde mi punto de vista, es porque, cada uno de nosotros hasta la fecha, está esperando que alguien más lo haga. Es verdad que escuchamos, leemos y vemos noticias por todas partes, que cuando determinada persona decidió hacer algo, el resultado final no fue bueno para dicha persona. Y eso obviamente nos genera miedo, aprehensión y una apatía a todo lo que signifique ayudar a los demás. Es entendible y es muy respetable, que eso sea así, en una sociedad saturada de cosas malas. Pero, una cuestión a tener en cuenta, es que esta sociedad nunca ha dejado de ser violenta, mentirosa, ladrona e injusta. Si nos remontamos a los inicios de la civilización, veremos que desde el mismo inicio, todo ha girado en torno a lo malo de la sociedad. A los sentimientos más bajos que puede llegar a tener un ser humano. Si quieres referencias al respecto, simplemente coge un libro de historia del mundo y veras que tenemos, a pesar de nosotros, demasiados ejemplos de esos comportamientos. Esa, es una tarea que les quiero dejar a quienes deseen disminuir su nivel de ignorancia; que para los que no sepan; sabemos un 90 % del 1% del conocimiento del mundo, lo que nos hace ignorantes, del 99% de las cosas.

Retomando un poco la pregunta inicial, quiero que cada uno de nosotros, sentados en la comodidad de su casa, o de pie en la incomodidad de un transporte público, se cuestione y se pregunte para sí mismo, ¿hasta cuándo voy a seguir por el camino que voy? Acá no se trata, hasta cuando la sociedad va a seguir como está, se trata de hasta cuando yo voy a hacer lo mismo. Como hemos dicho en entregas anteriores de nuestro blog, si tu estas por el camino que deseas, sientes que tus metas están cada vez más cerca, no cambies, al contrario, sigue mejorando y labra ese camino cada día más. Pero, si por el contrario, eres de esos miles de seres humanos, que despertar es lo peor que les puede pasar, de esos que los lunes son terribles, pero sucede que todos sus días son lunes, de aquellos que su trabajo los desmotiva al 110% cada vez que piensas en él, que su salario no les gusta, sus jefes lo tratan mal, de los que un día los despidieron sin razón (ante eso tengo dos anécdotas personales, que me indicaron, que iba por el camino incorrecto) y se las quiero comentar. 1. 4 años en una EPS, sin vacaciones, trabajando 6 días a la semana desde las 13:00 horas hasta las 19:00, con una hora de llegada a casa alrededor de las 21:00 horas, pensé un día que ya era justo poder disfrutar de mis vacaciones, a lo que en su momento como años anteriores me habían negado, pero me asignaron una semana de descanso. Lo que pensé era un gesto de buena voluntad de mis jefes, se acabó cuando retorné a laboral y mi primera indicación, fue pasar a talento humano, para que me generara la liquidación del tiempo trabajado, ya que no era ya requerido en la empresa. Y la segunda, que para mí es la peor de esas dos, fue en otra EPS, en la que ya llevaba más de 3 años, en las mismas condiciones, sin vacaciones, pero con un horario desde las 06:00 am hasta las 13:00 horas, obviamente los 6 días a la semana. Me gustaría hacer un pequeño paréntesis, si alguien tiene el dato me gustaría conocerlo: “en que momento el sábado, se volvió día laboral?” cerrando el paréntesis, recuerdo que llegue como siempre, a las 05:45 am, estaba laborando normalmente, de un momento a otro, ingresa una mujer embarazada, con un carné, que la identificaba como trabajadora de la EPS; además colega; que nunca había visto en el tiempo que estaba allá, no me dio tiempo de reaccionar, solo recuerdo que en 1 minuto me comunico lo siguiente: soy tal persona, hasta ahora nos conocemos, vengo a informarle que trabaja acá hasta el día de hoy, termine su jornada y el día lunes, acérquese a talento humano para su liquidación, hasta luego y que este bien.